A una mujer de Australia tuvieron que amputarle todos los dedos del pie derecho a causa de una grave infección producida tras haberse sometido a una pedicura con peces años atrás en Tailandia.

Victoria Curthoys, de 29 años, decidió sumergir sus pies en un estanque lleno de carpas minúsculas durante sus vacaciones en el país asiático en 2010, con el fin de que esos peces de agua dulce se alimentaran de cualquier piel muerta y así embellecer sus pies.

El problema radicó en que la joven se sometió al tratamiento cuando ya le habían amputado la mitad del dedo gordo del pie por una causa no relacionada. Esto sucedió en 2006, a los 17 años, cuando los doctores no lograron salvarle el hueso de una infección contraída por haber pisado vidrios rotos.

Cuatro años después, las aguas del estanque tailandés resultaron contaminadas con ‘Shewanella’, un tipo de bacteria acuática que raramente afecta a los seres humanos pero que en este caso logró infectar a la joven a través de la cicatriz de su operación previa.

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Inconsciente de este hecho, Curthoys comenzó a experimentar malestares y fiebres recurrentes a causa de la bacteria acuática, que los doctores tardaron años en diagnosticar.

Imagen ilustrativa.

Para el 2012, los médicos debieron terminar de cortar el dedo gordo, pues la nueva infección ya había carcomido el hueso, y durante los siguientes cinco años, a medida que progresaba la infección, uno a uno fueron amputados los restantes dedos.

“Un día podría perder la pierna derecha por completo […] pero reviso mi pie todos los días”, indicó Curthoys, según cita Media Drum World. “Advierto a la gente sobre los peligros de los ‘spas’ de peces y si puedo los desaliento de que acudan, porque no tenemos idea de a quién han mordido previamente esos peces”, agregó.