Un video grabado en la ciudad ucraniana de Járkov muestra el momento surrealista en que un auto circula por un cementerio, destrozando lápidas a su paso hasta que queda atascado. A continuación se ve al conductor, identificado por algunos medios como el padre Mijaíl, saliendo del vehículo y levantando las manos en señal de impotencia, dejando el coche sobre lápidas destruidas.