La estatua de la Virgen de la Rosa Mística, que se encuentra en una vivienda en la localidad de Metán (provincia de Salta, Argentina), volvió a ‘llorar sangre’ por 38.ª vez, según informaron el pasado jueves medios locales. 

La imagen fue llevada a la casa de Rosana Mendoza Frías hace ocho años después de que la mujer perdiera a su bebé en el parto. En abril de año 2017 la Virgen ‘lloró’ por primera vez durante tres días consecutivos. Según el relato de Frías, unas horas después de que subiera por primera vez una foto del fenómeno, 7.000 personas se agolparon en el exterior de su casa para ver a la Virgen. 

Los peregrinos creen que la imagen está relacionada con varios ‘milagros’, ya que, según Frías, tras visitar la Virgen, a una mujer le desapareció un tumor de ocho centímetros y un policía sobrevivió a un accidente que le ocurrió en pleno servicio. Alrededor de 30 personas se reúnen frente a la estatua para orar de lunes a viernes. 

La propietaria afirmó que el incidente más reciente se produjo el pasado miércoles cuando le rezaba por la salud de su madre, enferma.

Sin embargo, aún se desconocen las causas del sangrado ni hay conclusiones científicas al respecto

En relación al primer ‘sangrado’, el sacerdote de la parroquia Señora y Virgen del Milagro de Metán Carlos Gustavo Castillo aseguró, en declaraciones recogidas por Cadena 3, que no se trata de lágrimas sino de “dos tipos de fenómenos, uno más compatible con sangre seca, y después uno con la consistencia de un caramelo medio diluido“.

Una mujer se sienta en el cementerio cerca de la tumba de 'Ismael'. Caracas, 1 de octubre de 2004.

Además, Castillo subrayó que en aquel momento llovió durante 20 días, por lo que la condensación por la humedad ambiente era muy alta. “Tampoco es algo improbable o sobrenatural”, agregó. 

Otros sacerdotes de la zona, Osvaldo Climent y Gustavo Paredes, subrayaron respecto al fenómeno la necesidad de “ser prudentes“. 

Anteriormente, un equipo de investigadores reveló que una estatua similar, que supuestamente comenzó a llorar durante una misa en una iglesia católica de EE.UU., tenía ‘lágrimas’ a base de aceite de oliva. 

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