Un Boeing 747 de carga de la aerolínea China Airlines se vio obligado a suspender un aterrizaje el pasado 21 de junio en el Aeropuerto Internacional de Chicago-O’Hare en Chicago (Illinois, EE.UU.) después de que la aeronave se saliera de la pista y tocara una zona de césped. 

El incidente se produjo cuando la aeronave regresaba de la ciudad de Anchorage, en el estado de Alaska, informa Daily Mail. El piloto descendía hacia la pista en medio de la lluvia, y no logró mantener el control aparato, desviándose hacia el césped. La aeronave, en la que viajaban 4 miembros de la tripulación, se vio obligada a suspender el aterrizaje y a retomar altura. 

Después de que la tripulación informara a los controladores aéreos del incidente y de la imposibilidad de aterrizar por la falta de visibildad, otro avión constantó algunos daños en la pista, que fue cerrada por espacio 50 minutos mientras se retiraban unos desechos.

El avión estuvo dando vueltas sobre el aeropuerto durante 20 minutos hasta que, finalmente, aterrizó con éxito en otra pista. Ninguno de los tripulantes resultó herido y los daños sufridos por la aeronave fueron mínimos.