20MINUTOS.ES

Malia Obama

Aunque intente pasar desapercibida es imposible que Malia, la hija mayor del ex presidente Barack Obama, no llame la atención. Cada vez que la joven hace algo, ya sea fumar un cigarro, darse un beso con su pareja o ir a un concierto de música termina siendo noticia en la prensa del corazón.

Cuando abandonó la Casa Blanca y pasó a ser ‘una ciudadana más, Malia acaparó los titulares después de gritarle a una anciana que la acosaba a la salida de un restaurante de Harvard Square en Cambridge, Massachusetts. La hija del ex mandatario fue abordada por la mujer ansiosa, que le pedía una foto para su nieta.

Después de que Malia declinara educadamente, la persistente abuela se quedó fuera del restaurante esperando a que la joven saliese. Cuando Malia abandonó el local le espectó a la señora:”¿Vas a sacarme la foto en mi cara como si fuera un animal metido en una jaula?”

Cuando acudió al festival Lollapalooza (Chicago) aparecieron unos vídeos en los que Malia disfrutaba con una amiga de los conciertos, incluso tirándose por el suelo del recinto. Se lo pasó tan bien que acabó durmiendo en un carrito de golf.

La falta de privacidad de Malia ha servido para que las hijas de Donald Trump y Bill Clinton salgan en su defensa, pidiendo que se respete su privacidad.

Con 20 años recién cumplidos (4 de julio), Malia estudia en Harvard y ha aprovechado las vacaciones para estar por Europa con su novio Rory Farquharson, el estudiante británico y millonario al que conoció en la universidad.

Cuando se hizo público que estaban juntos, Farquharson eliminó todos sus perfiles en las redes sociales para evitar que los periodistas indagasen (más) sobre su vida personal.

La pareja primero disfrutó de unos días en París donde aprovecharon para ir con su madre Michelle Obama al concierto Beyoncé y Jay- Z, que están de gira con On the Run Tour II.

Segunda parada: Londres donde fueron pillados por los fotógrafos cuando esperaban el metro para ir a ver ¡Allelujah! en el teatro The Bridge. Ajenos al ajetreo y a otros pasajeros que caminaban a su alrededor, Malia y Rory mostraban su complicidad, mientras la hija de Obama cerraba los ojos y Rory le besaba en la frente.

Vestida con unas botas militares de Doc Martens, pantalones anchos y cazadora vaquera, Malia aprovechó para fumarse un cigarro nada más terminar la función y mientras daba un paseo romántico a orillas del Támesis.

Precisamente, las fotos que se han publicado de la joven fumando han servido a la prensa sensacionalista para recordar que la primogénita del ex presidente de Estados Unidos fue acusada en 2016 de fumar marihuana después de que se filtrase un vídeo en el “inhalaba con un cigarro sospechoso”. Un testigo presencial insistió en que “fumaba un porro”.

Tratando de llevar una vida lo más normal posible, Malia Obama disfruta saliendo por las calles de Nueva York con un estilo relajado e informal. A principios de verano, se hizo trenzas por todo el pelo que combina con mini vestidos y sandalias o bien pantalones.

Para mantenerse fresca en las calurosas calles de la Gran Manzana, Malia apuesta por la tendencia que han puesto de moda las influencers y celebrities: sujetadores a la vista como una prenda más de vestir. Ella los lleva de encaje negro y los usa con monos.