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  • El próximo 13 de noviembre se cumplen tres años del ataque yihadista a la famosa sala de conciertos de París.

Superviviente de Bataclán

Ramón González, uno de los supervivientes del atentado en la Sala Bataclan en París, se estrena en la novela con la crónica en primera persona de lo que vivió aquella noche junto a su novia.

El próximo 13 de noviembre se cumplirán tres años del ataque sufrido en París durante un concierto. El libro de Ramón narra los meses posteriores de “estabilización” en Paz, amor y death metal. Comenzó el relato durante su “duelo”, por recomendación de su psicóloga, que afirmaba que era una historia que merecía ser contada. Ramón cuenta que, al principio, escribía de forma mecánica, y posteriormente con “conciencia de novela”.

González asegura que quería “poner el foco en el post atentado, mostrar lo que pasa cuando se quita el foco: uno tiene que relacionarse, parece que te empujan a ello, pero hasta pasear deja de parecerte normal”. Trata también las relaciones con su pareja, familiares y amigos, y cómo afrontó el día a día.

Lo ocurrido en Bataclan

Utiliza la novela también para contar cómo actuó para salvarse durante el atentado: “Yo tenía que ser sincero, no podía decir que fui un héroe cuando no fue así. Tuve instinto de supervivencia y de alejarme lo máximo posible de los disparos: cuando el instinto manda, es complicado que haya heroicidad”, afirmaba. “Me levanté y eché a correr“, lo que le llevó “como a tantos otros, a un camerino“.

En este camerino se reencontró con su novia: “Empecé a llamarla en voz alta, y, en ese momento, había allí una mesa de plástico, sale su brazo de debajo de la mesa y me agarra el pie, y veo que está allí sana y salva“.

Escribir le ha ayudado tanto que ha conseguido “poner mucha distancia con lo que ocurrió, hasta tal punto que me creo casi que es una ficción“. Asegura que el atentado le llevó a replantearse su vida, y ahora ejerce en París como profesor de español.

Un segundo libro

Aunque recalca que ya no va a tantos conciertos como antes —“apenas dos o tres al año”—, cree que tiene una ‘cuenta pendiente’ con Bataclán: “Tengo una especie de deuda con Bataclán y si va algún grupo que me gusta, intentaré ir“.

El español tiene en mente sacar un segundo libro, pero este a un nivel más global que el primero. En él quiere hablar sobre la vida en París y en Francia. “París es una ciudad en la que se nota mucha soledad, la gente está como perdida, y a eso se suma que hay muchas cosas metidas ahí, como las diferentes religiones: hay algo que en un momento puede estallar”, concluía.