SAUL ORTIZ

  • Ha decidido convertirse en coproductora de un musical que rinde tributo a su madre, Rocío Jurado.
  • La familia de Chiquito de la Calzada se rompe un año después de su muerte.

Rocío Carrasco y Fidel Albiac

Como esa ola arrolladora a la que cantaba en su canción más insigne, Anabel Dueñas homenajea a Rocío Jurado en el musical Punto de Partida. Una producción teatral que renueva cartelería y que brinda, por primera vez, el protagonismo a Rocío Carrasco, que se embarca como coproductora.

Escuchar y observar a Anabel Dueñas es retroceder a los años en los que la Jurado nos hacía vibrar. Su elegancia sobre las tablas invita a soñar, a imaginar lo feliz, lo doliente y lo enamorada que fue durante su vida. Tiene la misma pasión, la contundencia vocal y ese arraigo a lo sentimental que hicieron grande a la chipionera más internacional. Dicen que nada hubiera sido igual sin su entrega y profesionalidad.

Un proyecto que es mucho más que una aventura profesional. Es la vela encendida entre tanta penumbra, el abrazo sincero de una hija a una madre. Y Rocío —alejada de los focos por decisión propia— no puede ocultar el entusiasmo que le infiere estar al frente de este proyecto que, si bien se gestó como parte del anecdotario de su vida, se ha convertido en un sueño cumplido: “Lo único a lo que aspiro es que la gente conozca a mi madre desde otro punto de vista. Es un regalo para el recuerdo”, dice en declaraciones a 20minutos.

Rocío no está sola. A su lado, como siempre, Fidel Albiac ejerce de perfecto compañero y consejero. Él es quien templa los ánimos, cautiva al equipo y proporciona la calma necesaria cuando la emoción sucumbe ante la presión. Aunque acaba de finalizar sus estudios de derecho, no cabe duda de que la producción teatral es su vocación frustrada. Se desenvuelve con soltura entre bambalinas, por lo que junto a su mujer forma un tándem perfecto también en la coproducción de este espectáculo.

Tanto éxito les ha empujado a querer explorar otras fronteras. Estudian, a marchas forzadas, iniciar una gira por teatros españoles. Pretenden demostrar que, desde el respeto y sin fisuras, se puede rendir tributo a Rocío Jurado, una madre, una hermana, una estrella que sigue siéndolo.

Guerra en la familia de Chiquito de la Calzada

El 11 de noviembre se cumplirá el primer año de la muerte de Chiquito de la Calzada. El humorista, que falleció tras luchar contra una larga enfermedad, murió sin hacer ruido pero, con su adiós, dejó al descubierto cierto malestar familiar que todos negaron. Me consta que las relaciones familiares se han roto de forma inevitable y que, en este momento, la reconciliación parece imposible. No habría entendimiento, respeto, ni siquiera contención entre ellos.

El hermano del humorista está dispuesto a tirar de la manta y hacer públicos aspectos controvertidos sobre los últimos días del humorista que perjudicarían la imagen de quienes ejercieron de guardianes protectores. Entre otros asuntos, quiere diseminar que Gregorio no pudo gestionar sus intereses como hubiera querido. Arrecia la tormenta.