Tanya Mallaney y su familia, incluyendo a su pequeño nieto, se sintieron realmente aterrados cuando un oso de casi dos metros atacó su Ford Fiesta en un safari, reporta The Daily Mail.

La hija de la mujer logró tomar impresionantes fotografías del animal cuando este, probablemente enfurecido por el calor, trata de ingresar al vehículo mordiendo el espejo lateral y el parabrisas.

Afortunadamente, minutos antes del ataque los ocupantes habían cerrado las ventanillas. Finalmente, al no lograr su cometido, el animal siguió su camino, reporta el medio