EFE

ETA

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha instado al PP a que no “inyecte odio” a través de “falacias” sobre la política penitenciaria del Gobierno respecto a los reclusos de ETA, que siempre se basará en la “legalidad”.

Así lo ha manifestado Grande-Marlaska en la Comisión de Interior del Congreso, donde comparece a petición propia y del PP para, entre otros asuntos, explicar esa política.

El titular de Interior se ha referido en concreto al acercamiento este mismo verano hasta la cárcel de Basauri (Bizkaia) de dos presos etarras arrepentidos que cumplían condena en Asturias, Olga Sanz y Javier Moreno. Ambos habían accedido recientemente al tercer grado y solicitaron el traslado.

El ministro ha explicado que Olga Sanz accedió al tercer grado en febrero de este año, cuando aún gobernaba el PP, mientras que la Junta de Tratamiento de la cárcel pidió en abril —también con el Ejecutivo de Mariano Rajoy— el acceso al régimen abierto. Además ambos fueron trasladados en el primer semestre de 2016 desde cárceles de Madrid a la asturiana de Villabona.

Tras dejar claro que el acercamiento de presos de ETA siempre tendrá un tratamiento “individualizado”, Grande-Marlaska ha reconocido que la política de dispersión fue “exitosa” en la lucha contra ETA, pero ha recordado que ya los dirigentes del PP vasco y el propio exministro Jorge Fernández Díaz apostaron por revisarla una vez que la banda cesó en su violencia.

“Mi compromiso con las víctimas es férreo”, ha enfatizado, antes de dejar claro que no permitirá que se utilice a ese colectivo ni “críticas falsas” ni “se mienta” sobre el traslado de presos. Y ha concluido: “Habrá traslados, pero con criterios de legalidad, individuales y necesarios”.