EFE

Terroristas de los atentados en Cataluña

Varios miembros de la célula terrorista de Ripoll pidieron un mes antes de perpetrar los atentados de Barcelona y Cambrils créditos rápidos para poder comprar supuestamente las sustancias con las que pretendían fabricar los explosivos, en algunos casos utilizando incluso nombres falsos.

Así se desprende de un informe elaborado por la Comisaría General de Información de los Mossos d’Esquadra y a través del que el juez Andreu ordenó en un auto del pasado 18 de junio que las financieras con las que supuestamente habían mantenido contacto los terroristas —Cofidis, Moneyman.es y DineroRapid— aporten toda la documentación relativa a los préstamos concedidos a los miembros de la célula, con el objetivo de “conocer todos los canales de financiación” de los investigados.

En concreto y según los Mossos, el autor del atentado en las Ramblas, Younes Abouyaaqoub, y Mohamed Hichamy, uno de los terroristas abatidos en Cambrils, solicitaron un crédito a Cofidis el 4 de julio de 2017, justo un mes y trece días antes de los atentados, “por lo que se puede inferir que esta petición podría estar motivada para coadyuvar la gestión de los atentados”. También solicitaron créditos a la misma entidad otros dos miembros: Hicham Aouyaaqoub, hermano de Younes y de otro de los terroristas abatidos en Cambrils; y Rachid Oukabir, hermano de uno de los abatidos en Cambrils y de Driss, uno de los encarcelados.

Identidades falsas y créditos a terroristas

Además, tras analizar el contenido de un teléfono móvil hallado entre los escombros de Alcanar, perteneciente a Mohamed Houli —uno de los encarcelados tres encarcelados en España—, los Mossos han detectado que recibió varios SMS de empresas de microcréditos como Moneyman.es y Dinerorapid, dirigidos a “Nelu Daniel”, una “identidad ficticia” con el fin de “engañar y estafar a la empresa de microcrédito”. En este sentido, la policía autonómica subraya que en la adquisición de tarjetas SIM telefónicas los miembros de la célula también se sirvieron de identidades inexistentes.

No es la primera vez que los terroristas solicitan créditos para financiar sus ataques. Amedy Coulibaly obtuvo uno por valor de 6.000 euros para financiar el atentado de París, ya que con esa suma adquirió varias armas y pagó un billete para que su pareja se uniese a las filas de Daesh en Siria. Además, este método de financiación ha sido utilizado por los “combatientes extranjeros” para desplazarse a zonas de conflicto, “siendo un dinero que nunca devolverán y que cederán a la organización terrorista Daesh una vez llegados a su territorio”, según los Mossos.

La obsesión por la Sagrada Familia, el Camp Nou y las discotecas

Por otro lado, los investigadores han podido comprobar, gracias al teléfono móvil hallado en el chalé de Alcanar de uno de los miembros de la célula, que los terroritas pretendían atentar contra diferentes lugares emblemáticos de Cataluña. En concreto, realizaron búsquedas en internet sobre la Sagrada Familia (hasta 43 veces en media hora), así como sobre discotecas, locales de ocio o festivales  (buscaron “el aforo de la discoteca Colossos” en Lloret del Mar y también cuáles eran las “discotecas gays en Sitges”). por ser el modo de vida occidental que distrae a los musulmanes de “sus verdaderas preocupaciones”.

También tenían la vista puesta en el Camp Nou. “Todo sobre el betis vs barcelona”, “los próximos partidos que se jugarán en el Camp Nou (4 veces)” o “el Camp Nou sus entradas y salidas” (hasta 43 veces) fueron algunas de las búsquedas, que demuestran que tenían “un interés muy claro” para saber los puntos de acceso al campo y los próximos partidos que iban a disputarse, principalmente el que enfrentaba al Barça y al Betis el 20 de agosto.

Desde ese móvil también se realizaron consultas sobre otros estadios de fútbol como el Girona y el Espanyol e incluso llegaron a consultar “todos los partidos de la liga BBVA” de la jornada 2017-2018.