EMILIO ORDIZ

  • El Gobierno rechaza las concertinas en Ceuta y Melilla y no cree necesario hablar de “urgencia”.
  • PP y Ciudadanos comparten discurso: consideran que falta regulación y rechazan la actitud del Ejecutivo.
  • Podemos, por su parte, apoya que “no se deje a nadie a la deriva”.

Inmigrantes en la valla de Ceuta

España se ha encontrado en los últimos meses con un importante aumento en las llegadas de migrantes. Primero fue por mar, a través del Medriterráneo, pero ahora a eso se ha añadido el salto masivo de casi 800 personas en Ceuta la pasada semana.

Esta situación, lejos de poder solucionarse, ha evidenciado posiciones dispares entre los principales partidos políticos. PSOE, PP, Podemos y Ciudadanos se posicionan con discursos dispares, y reparten responsabilidades.

De un lado, piden calma. De otro, actuaciones concretas. El Gobierno ha insistido en que las migraciones son “una cuestión de Estado”, pero la oposición rechaza la gestión del tema que se ha hecho desde Moncloa. ¿En qué punto se encuentra cada formación política?

El Gobierno: cautela pero versiones encontradas

La llegada masiva de migrantes se ha convertido en uno de los grandes retos del Gobierno de Pedro Sánchez desde que llegó al poder. Y no han sido ajenos a contradicciones. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska se ha negado a hablar de “emergencia”, pero la ministra de Empleo y Migraciones, Magdalena Valerio, sí lo ha hechos.

La decisión de acoger el Aquarius fue una de las primeras decisiones del Ejecutivo, pero se han encontrado más problemas en la frontera de Ceuta y Melilla. Allí, Marlaska mantiene su rechazo a las concertinas, porque “no son la solución a nada, y lo repetiré cuantas veces sea necesario: tratamos de mantener una frontera en las mismas condiciones de seguridad pero por medios no cruentos“, dijo este lunes en declaraciones desde Mauritania.

El ministro ha criticado al anterior Gobierno del PP porque la presión migratoria “no es algo que nos pille de imprevisto” y frente a ella “ha habido un poco de imprevisión por parte del Gobierno anterior”. Además, ha querido zanjar el tema diciendo que la solución ha de ser “a nivel europeo”.

PP: discurso firme con Casado

Legal, ordenada y vinculada al mercado de trabajo. Así quieren desde el PP que sea la inmigración que llegue a España. Son palabras del nuevo secretario general del partido, quien considera que la actuación del Gobierno fomenta el trabajo de las mafias.

“Las víctimas son los inmigrantes, la culpa la tienen las mafias y hay personas como Pedro Sánchez que son responsables de solucionar esta situación“, ha remarcado García Egea, que aboga por que “de una vez por todas” se fije una posición común en la Unión Europea en esta materia y para que la UE vaya “al unísono” ya que se trata de “vidas humanas”. “España no puede dejar de tener un papel internacional relevante. El problema de España es de la UE“, ha apostillado.

Esto no es más que una parte del discurso que ha promulgado el Partido Popular desde la llegada a la presidencia de Pablo Casado, quien considera que el estado del bienestar “no puede permitirse” acoger a los “millones de personas” que quieren llegar a Europa.

Podemos: no ve alarma

Su discurso es el menos duro con la actuación del Gobierno, y se han centrado en intentar desacreditar los mensajes del centro derecha. La formación morada considera que los mensajes de Casado “son propios de Salvini”, y comparte la decisión de Sánchez de “no dejar a nadie a la deriva en el mar”.

Podemos cree que lo único que hacen estos discursos es “crear alarma” entre la ciudadanía española, y hace hincapié en varios puntos que se recogían en su programa electoral: prohibición de los CIE, eliminación de las vallas fronterizas en Ceuta y Melilla o mejorar el contacto con terceros países (como en este caso pueda ser Marruecos).

Ciudadanos: inacción por parte del Gobierno

La formación naranja habla de “buenismo” por parte del Ejecutivo de Sánchez y considera necesaria una “regulación” a nivel europeo de la situación. Para ellos,  “la inmigración irregular es un problema” y consideran que “los partidos populistas pueden sacar tajada” de las dificultades de las personas implicadas.

Y sí, defienden que la actuación del Gobierno, desde la acogida del Aquarius, está provocando lo que llaman “efecto llamada”. Albert Rivera ha sido rotundo en este sentido: “Ante la presión migratoria que sufre España hay que actuar con responsabilidad, no mirando hacia otro lado o con gestos de marketing “.

Asimismo, ha alarmado de la “criminalización” que según él existe de los agentes que trabajan en la frontera de Ceuta y Melilla.