20MINUTOS.ES

Jennifer Garner

Un lugar de culto es el último sitio en el que por accidente nos gustaría que quedase a la vista nuestra ropa interior. Por desgracia, esto es lo que casi le pasó a la actriz Jennifer Garner cuando asistía a un servicio religioso en Los Ángeles (Estados Unidos).

La ex de Ben Affleck confesó a la revista People que hace poco estuvo a punto de protagonizar un incidente con su ropa por no colocarse bien el vestido después de ir al baño.

“Mi falda quedó atrapada en mis bragas y casi entré a la congregación enseñando todo”, dijo Garner a la revista sin no añadir que, por suerte, sintió “una brisa bastante rápido” que le hizo subsanar el percance antes de que alguien lo viese.

Pero no tuvo tanta suerte en 2014 durante la premier de Alexander and the Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Day. Cuando posaba junto a Steve Carell, su coprotagonista en la película, quedó a la vista la faja que llevaba bajo su vestido negro de Valentino.

Garner, madre de tres hijos, tuvo de nuevo mala suerte en la edición de 2016 de los Oscar, pero esta vez en el backstage. El traje de Versace hecho a medida era tan apretado que apenas podía respirar.

“Mis costillas comenzaron a entrar en pánico”, reveló la actriz en The Tonight Show de Jimmy Fallon semanas después del evento. Así que Garner le pidió a una amiga que la ayudara a quitárselo en el baño, pero no fue tan fácil.

“La parte superior tenía un cierre que estaba situado en una parte íntima. No podía llegar hasta ella así que le dije a mi amiga: ‘No sé qué va a pasar, pero creo debes entender que va a ser incómodo'”. Peor lo tuvo Jennifer Lawrence que perdió parte de su ropa al ir a recoger un premio.

Lo del glamour no es algo que vaya con la actriz, quien reconoce que a diario va en zapatillas, que precisamente no está pendiente de sus outfits

“No soy alguien que deba estar en un foco de belleza. Yo era una de esas personas que usaba pijamas para ir a la universidad, ¡y seguiría haciéndolo si pudiera! Soy un desastre”, sentencia.