Determinados gestos bienintencionados, por desgracia, no suelen ocurrir con demasiada frecuencia. Sin embargo, al conductor mexicano Andrade Salvador le sonrió la suerte cuando, en plena carretera, se le salió la llanta izquierda y un agente de tráfico lo paró.

Cuando el conductor ya se preparaba para lo peor, un soborno a cambio de dejarlo ir, el agente le ayudó a reparar la avería de su automóvil y le dijo “ya puede seguir su camino, cuídese y que Dios me lo bendiga”.

“Un aplauso para este agente de tránsito que, en verdad, hace con excelencia su trabajo”, reza la publicación de Facebook de Salvador, que añade: “Dios nos lo bendiga y cuide mucho a este héroe sin capa”. Varios internautas se sorprendieron por la anécdota, que se hizo viral en las redes sociales, sin creerse muchos que algo así haya podido suceder en México.