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El expropietario de un restaurante acusa al programa de montaje.

El expropietario de El Último Agave, Roberto de la Rosa, trae de nuevo la polémica a Pesadilla en la cocina (La Sexta) acusando al programa de Alberto Chicote de “manipulación” y de no dejar nada a la “improvisación”.

De la Rosa señala al famoso cocinero por “crear un ambiente de crispación” y alude a que el tema de la comida podrida y del ratón que encontraron en el lavaplatos fue un “montaje”.

A estas declaraciones tan turbulentas se añade que el hostelero acusa al programa de dejarle en la calle y de tener que acudir a Cáritas para subsistir. Además, ha montado un puesto de información a las puertas del restaurante que tiene Chicote en la Puerta del Sol (Madrid) para todos aquellos que quieran conocer su historia.

Roberto ha hablado con el diario El Mundo desde donde ha lanzado graves acusaciones contra el cocinero y su programa, en el cual participó en la primera temporada de 2012.

Todo un montaje

Entre las quejas, De la Rosa destaca que “ahí no hay nada a la improvisación. Toman el control de todo. Cada uno tenía una persona que nos decía lo que iba a pasar en la siguiente toma y lo que esperaba que nosotros hiciéramos. Se intenta crear un ambiente de crispación”.

“Recuerdo el tema del ratón. Me negué a lo de la comida podrida, pero su departamento de arte tuvo esta ocurrencia. Así que al final me dijeron ‘solo tienes dos opciones, o la comida podrida o el ratón para que lo encuentre Alberto‘. Y elegí el ratón”, asegura Roberto.

Ante estas acusaciones, la productora del programa ya desmintió en su momento estas palabras: “No es cierto que se colocara allí para darle más morbo al programa”.

25 restaurantes, contra Chicote

A toda esta polémica se suma la de veinticinco supuestos restaurantes afectados que están preparando una demanda colectiva por “las reformas mal hechas” como dos restaurantes que se incendiaron o un techo que se cayó encima de un comensal.

Mientras tanto, la cadena y la productora del programa han dejado claro que “lo fácil es echarle la culpa a la televisión” y que no descartan emprender acciones legales.