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Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo en un acto de partido en Santiago de Compostela

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, anunció este sábado su deseo de celebrar una convención política los días 1 y 2 de diciembre y de que la lidere y coordine el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, a quien además ensalzó por “anteponer los intereses de los gallegos a sus ambiciones personales”.

Lanzó la iniciativa en un acto de inicio del curso político en Cotobade (Pontevedra), donde quiso repetir así la costumbre de su predecesor como presidente de la formación, Mariano Rajoy, a quien volvió a reivindicar frente a la moción de censura “legítima pero injusta” que le destituyó. Casado justificó la necesidad de celebrar esta convención por el hecho de que el congreso que le encumbró como presidente del partido fue extraordinario y por tanto no pudo debatir ponencias programáticas.

Además, el líder del PP apuntó que le gustaría centrar el debate en el artículo 1.1 de la Constitución, el que define a España como un Estado social y democrático de Derecho, y sugirió que al evento se le podría llamar ‘Convención 1.1’. Según dijo, se trataría de “actualizar, que no reformar, la Constitución”, para renovar el compromiso del PP con los ciudadanos y que éstos vuelvan a “reconectar” con el marco constitucional, que “sigue vigente”. De hecho, la fecha escogida serviría para conmemorar con unos días de antelación el 40 aniversario del referéndum que ratificó la aprobación de la Carta Magna.

Cataluña

También denunció que el Gobierno “ha dejado abandonado” al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena ante la “demanda inaceptable” de la defensa del expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont. Subrayó además que “aquí no hay fisuras” con los otros partidos constitucionalistas en relación al conflicto de los lazos amarillos en Cataluña, rebajando así las discrepancias con Ciudadanos, cuyos líderes nacional y autonómica, Albert Rivera e Inés Arrimadas, han avalado con su propia presencia la retirada de esos símbolos por particulares.

Casado también se refirió brevemente a “la mayor subida de impuestos” que desde su punto de vista prepara el Gobierno “para contentar a los populistas” de Unidos Podemos y al “mayor ataque a la separación de poderes que se recuerda, poniendo en solfa al Senado” impidiéndole vetar el techo de gasto como está recogido en la Ley de Estabilidad Presupuestaria.