C.RIZZO

Sara Carbonero

La industria del tatuaje ha estado históricamente dominada por los hombres y, aunque en las últimas décadas grabarse la piel ha ganado popularidad entre las mujeres, el negocio sigue siendo predominantemente masculino.

Famosas, programas de televisión (en Estados Unidos, a diferencia de España, el mundo del tatuaje sí tiene su espacio en televisión), portadas de revistas en las que los tatuajes ya no se retocan para hacerlos desaparecer… y hasta son visibles en la alta costura.

Dior usó en la reciente Semana de la Moda de París el cuerpo de sus modelos para difundir mensajes. Cuellos, dedos y oídos eran el soporte perfecto para dibujar preciosas frases o palabras con un trasfondo evocador.

En este caso, los tatuajes eran temporales igual que el que llevó la actriz Emma Watson a los Óscar en solidaridad con el acoso sexual. Ese Time’s Up sin apóstrofe que levantó ampollas en las redes sociales. Pero sí, las mujeres con tatuajes permanentes ya no son seres extraños y abundan. 

“Hoy por hoy las mujeres tienden a tatuarse mucho más que hace unos años”, explica el gallego Pablo Torres. Como especialista en tatuajes pequeños su clientela es principalmente femenina. Gracias a las redes sociales las tendencias están muy unificadas, pero en Asia los tatuajes suelen ser pequeños ya que allí no está bien visto.

Uno de los motivos más típicos que se dibujan son la flores de cualquier clase. La actriz Dakota Johson, protagonista de 50 Sombras de Grey, entre los muchos tattoos que tiene lleva una florecilla, lo mismo que la periodista Sara Carbonero. Lo lleva justo donde la espalda pierde su nombre y se le vió por casualidad un verano que fue pillada en la playa con su marido Íker Casillas.

“No pasan de moda y seguirán siendo tendencia porque son muy decorativos y las posibilidades que ofrecen son infinitas”, señala el artista.

Dibujos de animales, los más demandados

Y parece que cuando empiezas a tatuarte, se vuelve adictivo, sobre todo, para quienes conciben el tatuaje como una forma de vida y no una moda. Cara Delevingne tiene ya más de 20 tatuajes, siendo un león en el dedo índice el primero que se hizo.

Desde entonces, la modelo y la actriz ha agregado algunos diseños más inusuales a su creciente colección, incluyendo la palabra ‘tocino’ en la parte inferior de su pie izquierdo y ‘hecho en Inglaterra’ en el derecho.

El leoncito de Delevigne no es un ejemplo aislado. La temática animal es una de las más solicitadas en los estudios, tanto si se trata de una mascotas o no. Últimamente, las ballenas triunfan y todo aquello que tenga “relación con el mar como las olas”, destaca Torre.

Hay una clara tendencia a introducir elementos geométricos, pero siempre depende del estilo de cada tatuador aunque Torre explica que la clientela “demanda líneas finas con sombreados sutiles para que el tatuaje quede delicado”.

El costado es una zona que no pasa de moda al igual que el tríceps encima del codo o la zona interior del bíceps. Excepciones hay siempre y Rihanna, de 30 años, lleva una gran diosa egipcia debajo de su seno, pero aquellos dibujos más pequeños que lleva la cantante son los que mayores temas de conversación han acaparado.

En 2008, RiRi se tatuó un “shhh …” en su dedo índice, mientras que su tatuaje de tiburón a juego con el rapero Drake confirmó su romance en 2016.

Famosas españolas como Marta Sánchez o Carbonero han confiado en el estudio de Leo Millares para grabarse frases en sus brazos. En el caso de Sara, lleva ‘sunshine’ en referencia a su hijo Martín.

@martisimasanchez #leomillares

Una publicación compartida de Leo Millares (@leo_millares_tattoo) elJun 5, 2016 at 2:33 PDT