ISRA ÁLVAREZ

  • Ramsés, un Jack Russell de nueve años protagoniza la serie que La 1 estrena este martes.
  • Es hijo de Cook, al que todos conocemos por Pancho, el perro de la Lotería.

'Sabuesos'

La 1 estrena este martes Sabuesos (22.30 horas), una comedia con una particularidad poco común: uno de los protagonistas es un perro. Y no un can cualquiera, es Ramsés es un Jack Russell de nueve años, hijo de Cook, al que todos conocemos por Pancho, el perro de la Lotería (que murió hace ya casi dos años, cuando tenía 17, una edad muy elevada para un perro).

Sabuesos cuenta la historia de Alberto, un joven aspirante a detective privado y su perro Max, interpretados por Salva Reina y Ramsés. “Juntos formarán un extraño equipo dedicado a resolver los casos más complejos cumpliendo así el sueño de su vida, crear su propia agencia de detectives”, según la sinopsis proporcionada por La 1. Se trata de una comedia “para toda la familia” producida por RTVE en colaboración con Plano a Plano, creada por César Benítez, Roberto Serrano y David Cotarelo, con la producción ejecutiva de Emilio A. Pina.

Pero, ¿cómo llega un perro a ser un actor protagonista? Nos lo cuenta Antonio Valor, el adiestrador y “compañero” de Ramsés, que también fue el entrenador de Cook y de muchos otros animales, sobre todo canes, que participan en rodajes de televisión y cine.

Ramsés es “un perro muy fotogénico que ha hecho multitud de spots publicitarios y la película Lobos de Arga (2012)”, explica Valor, que lleva más de 20 años dedicado al adiestramiento y manejo canino específico para rodajes. “Los responsables de la serie visitaron la residencia y en cuanto vieron a Ramsés no tuvieron dudas de que sería él”, explica Valor. Ramsés fue elegido por flechazo entre más de 50 perros.

Y es que no cualquier perro vale para ser actor, “han de ser animales de temperamento fuerte y sólido y que además sean sociables y no tengan miedo a estímulos exteriores, con querencia por el juego y el instinto de caza”, hace ver el entrenador. Además, no hace falta tener sólo un perro entrenado, “hace falta conocer la dinámica de rodaje y cuidar plano a plano la acción del perro y que no le condicione para otros planos”, explica el experto.

Cook hizo su primer rodaje con seis meses, pero lo común es que el perro tenga de siete años en adelante para que su madurez le permita trabajar en condiciones óptimas. A los perros se les cuida extraordinariamente en los rodajes. Ramsés sólo está en escena “como mucho está hora y media en un día”, él está en tiempo de descanso la mayor parte de la jornada, tiene su propio camerino donde juega o descansa a la espera de llegar a hacer la escena.

Para cuando Antonio y Ramsés llegan al rodaje ya saben qué secuencias han de rodar y previamente se ha hecho “un borrador”, o lo que es lo mismo, se ha practicado la escena y se le ha “explicado al perro”.

Primero se marca la secuencia sin el perro: “Ramsés va a estar aquí, luego tiene que mirar hacia aquí o hacia allí…” y una vez que se han montado todas las cámaras, se ha ensayado con los actores y todo está listo “le explico al perro qué acciones tiene que realizar”.

Con el perro no se ensaya, se va a grabar directamente. “Yo soy su referencia así que necesito un lugar detrás de las cámaras desde el que trabajar y desde allí le doy indicaciones, a veces con gestos, a veces con voz si el sonido lo permite”, hace ver Valor mientras juguetea entre sus piernas con Ramsés, que al fin y al cabo “vive conmigo, es mi compañero, aunque sea también mi profesión”.

Valor le explica al perro: “tienes que entrar por aquí, pararte, mirar hacia allí… él lo mecaniza casi a la primera“, dice orgulloso el entrenador, que hace ver que “lo más complicado son los exteriores porque es donde hay más estímulos y donde más puede distraerse”.

Salva Reina, compañero de reparto de Ramsés y el actor que más planos comparte con él explica que “Antonio nos dio una serie de nociones, para que consigamos que el perro esté tranquilo y no se estrese y pueda hacerle caso sólo a él”.

Trabajar con Ramsés es complicado en lo que a la interpretación se refiere, pues no se recibe de él ninguna réplica. “No recibes una reacción real de sus sentimientos, por lo que debes concentrarte, inventándote las reacciones del perro. Puedes estar en una escena en la que se habla de algo dramático y el perro tiene una cara súper simpática, porque el gesto de la cara final se hace digitalmente“, pone de manifiesto el actor, que no tiene tapujos en reconocer que “uno de los grandes alicientes de la serie es Ramsés, es un robaplanos fantástico”.

En ocasiones, los actores que interactúan en pantalla con Ramsés llevan un cerdo de goma o un juguete escondido que utilizan para que el perro reaccione a gestos o frases del actor, lo que complica la labor de los actores, aunque es “muy satisfactorio”.

La actriz Thais Blume, otra de las actrices de la serie, explica que “hay mucho más respeto a la hora de trabajar, tiene que haber muchos más silencios para que el perro no se distraiga con tanta gente en el plató” y hace ver que se respetan los tiempos del animal. “A veces no le apetece y no pasa nada, se va un rato y luego vuelve. Trabaja muy pocas horas”.

Sobre ‘Sabuesos’

Max es el agente secreto perfecto: tiene una resistencia de hierro, capacidad para pasar desapercibido en cualquier situación y un olfato implacable. Incluso tiene nombre en clave de espía: el agente Q. Max es un perro Jack Russell que consiguió sus habilidades gracias a unos experimentos genéticos. Max no puede evitar vivir en una contradicción constante entre su raciocinio humano y sus instintos perrunos. Resuelve los casos más complicados y se niega a hacer sus necesidades en otro sitio que no sea el baño de casa.

Tras suspender por quinta vez el examen a detective, Alberto parece haber asumido que no podrá cumplir el sueño de su vida. Nunca imaginó que quien le salvaría de ese hoyo sería un perro parlante. Max llega a la vida de Alberto huyendo de aquellos que le dieron sus habilidades de agente secreto, y juntos se ven por accidente en medio de su primer caso: el robo de una joyería.

Lo que Alberto no se esperaba es que una de esas joyas fuese el anillo de bodas de su cuñada Marta. Alberto descubrirá gracias a Max que lo único que le faltaba para demostrar ser un gran detective era un compañero con el mismo olfato de sabueso que él.

Además de Salva Reina y Ramsés, están en el reparto María Esteve, Thais Blume y Fernando Gil.