EFE

  • La actriz y modelo confiesa que “el vientre plano es lo que más cuesta mantener”.
  • Contenta como modelo, la madrileña confiesa que su objetivo principal es seguir con su carrera como actriz.

Amaia Salamanca

Amaia Salamanca está contenta como modelo publicitaria, pero su objetivo es convertirse en una gran actriz. “Muy estricta” consigo misma, reconoce que las críticas siempre le “afectan” porque “todos somos débiles y nos gusta hacer nuestro trabajo lo mejor posible”,  en referencia a las críticas que suele recibir tanto por su imagen como por su profesión.

Y con la imagen que dan las modelos tene mucho que ver Photoshop. Respecto al debate sobre su uso para el retoque de fotografías, Amaia no condena su uso, pero se manifiesta a favor de que “las fotos sean lo más naturales y realistas posibles”. Considera que “en muchas ocasiones el photoshop es necesario” ya que “no solo se utiliza para quitar lo que sobra sino para resaltar el producto”.

Amaia Salamanca ha sido, por segundo año consecutivo, imagen de la firma española Women’ Secret para la que ha posado en bañador y biquini dejando al descubierto la parte de su cuerpo que le crea alguna inseguridad. “El vientre es lo más complicado de trabajar” sobre todo después de “haber sido madre tres veces” confiesa.

Aunque reconoce que el año pasado tenía “más presión por ponerme en biquini delante de una cámara” practica ejercicio con un entrenador personal desde hace varios años que, reconoce, “ayuda a que todo se mantenga en su sitio” y además le motiva “mucho”.

Su carrera como modelo publicitaria le va sobre ruedas, pero la madrileña confiesa que su objetivo principal es seguir con su carrera profesional como actriz, pero no descarta continuar colaborando para firmas ya que recibe “con los brazos abiertos para optar a cualquier oferta de trabajo”.

La actriz, casada con  el empresario Rosauro Varo , cuenta que entre ellos hay mucha “complicidad”, ya que no solo respetan “su trabajo mutuamente” sino que su marido siempre “tiene palabras de aliento” para animarla en cualquier proyecto. Salamanca, madre de tres hijos, reconoce ser “más exigente” con ellos que su marido, quien es “más permisivo”.