GUS HERNÁNDEZ

Alicia Cao

Es de esas personas que hace que lo que se propone parezca fácil de hacer, aunque coser un vestido de gala en poco más de dos horas no lo sea en absoluto. A sus 23 años Alicia Cao se ha proclamado ganadora de la primera edición de Maestros de la Costura, imponiéndose a compañeros más experimentados, que en ocasiones, la dejaron apartada.

Se lleva el maniquí de oro, que le acredita como primera Maestra de la Costura de España, un premio de 50.000 euros, la posibilidad de vender su propia colección en El Corte Inglés (a la venta desde hoy mismo) y un Máster en Diseño de Moda impartido por el IED Madrid: Istituto Europeo di Design.

¿Cómo te sientes en este día de resaca?
Pues cansada y con ibuprofeno, como cualquier día de resaca (risas). Estoy como eufórica, pero necesito tiempo para mentalizarme.

¿Ha sido liberador que finalmente se haya sabido?
Sí, desde luego, porque después de dos meses y algo manteniendo el secreto… aunque he descubierto que soy muy buena actriz porque les decía a la gente que no había ganado y se lo creían. Hasta me lo estaba pasando bien, me lo creía y todo.

¿Y como va a ser cuando vea a toda esa gente a la que mintió?
Bueno… a muchos sólo les dije que ya lo verían, pero hubo amigos a los que les dije que había ganado Antonio, aunque creo que no me creyeron.

Ahora es la Amaia de la costura…
Me han dicho ya de todo, me han dicho que soy la Gigi Hadid de España y Amaia también, así que mira, ¿qué más puedo pedir?

¿Cómo lleva la fama?
No creo que sea fama como tal… pero se me hace raro que la gente me conozca, porque antes era yo la que se encontraba un famoso y le saludaba y ahora es al revés.

¿Le paran mucho por la calle?
Muchísimo no, pero a veces me paran y me hace muchísima ilusión. El otro día me di la vuelta en un restaurante y a los de la otra mesa les dije “no sé si me lo has pedido o no, pero si te hace ilusión nos hacemos una foto”. Ya voy yo a hacerme las fotos (risas).

¿Ha llevado a tasar el maniquí de ‘oro’?
Aún no lo tengo en casa, pero la verdad es que pesa mogollón.

¿Dónde lo va a poner?
En mi habitación, en una estantería. He dicho todos estos libros que ya me he leído, fuera, los he metido en una caja para hacer sitio.

¿Qué más sabe hacer bien?
Pues me puse a llorar y a decir que solo sé coser… pero también me gusta mucho bailar, es lo que hago con tanta pasión como la costura. Es como pintar o cantar… se le pone pasión.

¿La veremos en ‘Fama’?
Me encantaría, el otro día vi Bailando con las Estrellas, que no sé ni de qué va, pero me encantaría que me llamaran.

¿El jurado era duro o blando?
Al principio me pareció que se estaban pasando, porque pensaba “joe, tanta cacota no he hecho, creo que he hecho algo decente”. Pero después, una vez que nos dieron caña y nos pusieron en nuestro sitio sí que nos dijeron cosas buenas. Pero como yo tengo esta mentalidad de ser exigente conmigo misma me parece algo positivo.

¿Cómo es Caprile detrás de las cámaras?
Es un amor de persona. Es muy entrañable. Ayer me escribieron mis amigos de un curso de patronaje que tuve que dejar por el concurso para decirme que se habían encontrado a Caprile comiendo y que había salido del restaurante para hacerse una foto con ellos. No hemos podido tener una relación de amigos, porque al final es miembro del jurado y tenía que mantener la autoridad, pero me encanta.

¿De verdad le hicieron el vacío sus compañeros?
El día que me encontré tan mal sí que fue como “joe, que no haya salido nadie a decir que sí se llevaba conmigo” me sentó un poco mal. Pero luego sí tenía trato con Pa, con Jaime y con Luisa, que me dijeron que con ellos podía contar.

¿Le suele pasar que la rechacen por destacar?
Sí que recuerdo que me haya pasado, pero no es lo mismo que estar allí, donde tus compañeros son tu única opción. Cuando estás fuera y alguien no quiere estar contigo o te critica pues te vas con personas que fomentan lo bueno que tienes y te ayudan en lo malo. No poder hacer eso ha sido lo peor.

¿Qué tal se lleva ahora con Eduardo?
No me llevo… le ví ayer en la promoción, pero no sé nada de él.

¿Cómo le ha sentado ver los comentarios de Eduardo cuando se han emitido y que no oyó en directo?
Yo con estas cosas siempre me río, pero flipo un poco. Porque Eduardo por lo menos me venía con la verdad por delante, pero hubo otras personas que he dicho “uy, mira, qué bonito…”.

¿Por ejemplo?
Con Antonio, que yo sentía que estábamos cercanos, no éramos súper amigos, pero nos llevábamos bien y de repente he visto comentarios que…

¿Cómo se va a llamar su firma de moda?
Le voy a poner mi nombre, porque soy muy poco original, pero como tengo un apellido un poco original, lo compenso: Alicia Cao.

¿Cree que encontrará en la industria prejuicios por provenir de la tele?
Puede que sí, pero da igual por donde empieces, siempre habrá quien te critique. Yo creo que va a ser más positivo, por encima de alguna crítica que pueda tener.

Y después de la caña que le han dado en el programa va ya acostumbrada…
Ya tengo tablas, sí (risas). Me gustaría que no fuera así, porque he tenido la experiencia de trabajar con gente maravillosa, que se ayuda. Si va a ser así lo intentaré llevar, pero si es muy duro a lo mejor abandono y me voy por ahí a cultivar algo al campo (risas).

Se presentó a la Pasarela Cibeles y la rechazaron… ¿cómo fue eso?
Me llamaron para hacer una sustitución y cuando llegué les pareció que mi altura no era suficiente. Me dijeron “date una vuelta”, me la di y me dijeron que no. Pero mereció la pena por ir y por ver aquello.

Se critica mucho que haya un estereotipo de mujer perfecta…
A mí en la vida me ha pasado que me digan que no coma o que adelgace… no lo habría entendido. Aunque es verdad que no he llegado a las altas esferas y quizá como modelo de fotografía te exijan menos que en pasarela.

Pero los diseñadores las prefieren delgadas…
Entiendo que los diseñadores quieran lucir sus prendas en proporciones idealizadas.

¿Cosería para tallas grandes?
No me lo he planteado, pero solo porque hasta ahora solo he hecho cosas para mí. Me costaría, pero podría hacerlo.

¿Qué tiene en su armario?
Tengo mucha ropa, pero nada del otro mundo, soy práctica y sencilla para vestir. La gente pensará que tengo todo rosa, pero tengo mucho negro y mucho rojo también.

¿Cuál es la prenda más cara que tiene?
Creo que un abrigo de Zara… a lo mejor la prenda más cara que tengo es una que me he hecho yo con alguna buena tela.

¿Y lo menos ‘ponible’?
Tengo una camiseta básica que dije un día “voy a transformarla” y me salió tan subidito que eso no se lo puede poner nadie, pero sigue estando ahí porque me hizo ilusión porque lo había hecho yo.

BIO: Modelo y apasionada de la costura, comenzó haciendo vestidos para sus muñecas. Es salmantina, aunque se ha criado en El Escorial. A los ocho años comenzó a hacer punto de cruz y a los 15 empezó a usar la máquina de coser. Siguiendo los pasos de su novio se mudó a Londres, y allí confirmó su vocación por la costura. En su faceta de modelo ha trabajado para importantes firmas del sector como Carolina Herrera o Pull&Bear.